Certificación B: Raízes avanza en su camino con el programa de la NC State University

Por 21 de July de 2026Noticias

A veces hace falta que alguien de fuera se acerque para que podamos ver con otros ojos lo que hemos construido durante tantos años, ¿verdad? Y así fue como Raízes Desenvolvimento Sustentável concluyó, en julio de 2026, su participación en el MBA Business Sustainability in Emerging Markets Practicum, un programa internacional organizado por Campus B en colaboración con la profesora y cofundadora de B Academics, Jessica Yinka Thomas, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos. La iniciativa puso en contacto a estudiantes de posgrado con tres empresas B brasileñas — Raízes, Linus y Creators by Truth — para el desarrollo de proyectos prácticos relacionados con la sostenibilidad, la medición del impacto y la Certificación B.

Durante unas semanas, un grupo formado por las estudiantes Elizabeth Kearse, Sarah Jane Simpson, Julia Lattarulo, Sal Vera, Japre Ellis y el coach Miguel Maysonet estudió el modelo de actuación de Raízes, nuestros proyectos, indicadores y formas de sistematizar los resultados. El trabajo se basó en herramientas de B Lab, como el B Impact Assessment y el SDG Action Manager, además de los nuevos estándares de la Certificación B. Más allá de recibir una perspectiva técnica, tuvimos la oportunidad de repasar nuestra propia trayectoria a través de las preguntas y percepciones de personas que conocían Raízes por primera vez. 

Esta participación también se produjo en un momento especialmente importante para nosotros, ya que nos encontramos en pleno proceso de recertificación como Empresa B. Las nuevas normas, que se publicarán en 2025, establecen requisitos mínimos de desempeño socioambiental, amplían la exigencia de pruebas verificables y prevén compromisos progresivos a lo largo de los ciclos de certificación. 

Una perspectiva internacional sobre el modelo de Raízes

La jornada comenzó con reuniones virtuales entre los estudiantes, los profesores, los mentores y los representantes de las empresas participantes. En estas conversaciones, presentamos nuestra trayectoria, nuestro modelo de negocio y la forma en que hacemos un seguimiento de los impactos generados en los territorios.

Lucila Egydio, coordinadora de proyectos de Raízes, participó en las reuniones y nos representó en la actividad presencial que tuvo lugar el 22 de junio en São Paulo. «Me incorporé al proyecto cuando la iniciativa ya estaba en marcha, porque Mariana quería que representara a Raízes en la reunión presencial. Participé en las reuniones con los estudiantes para que entendieran qué es la organización, cómo trabajamos y de qué manera sistematizamos nuestras métricas e indicadores», cuenta.

El encuentro reunió a estudiantes de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y de la Universidad de São Paulo (USP), además de representantes de las tres Empresas B, de Campus B y del Sistema B Brasil. El programa combinó una charla sobre los nuevos parámetros de evaluación con un espacio dedicado al debate de cada caso práctico.

 

Posición singular

En la presentación final, los estudiantes destacaron que Raízes ocupa una posición singular en el ámbito de la sostenibilidad. Según ellos, nuestro modelo combina la sostenibilidad financiera de una consultoría con una actuación cercana a las comunidades, a los emprendedores locales y a las organizaciones que viven y trabajan en esos territorios. Esta configuración permite conectar los recursos, los conocimientos técnicos y las oportunidades con las necesidades de las comunidades. 

Para el grupo, Raízes actúa como un puente entre empresas, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, comunidades tradicionales y pequeñas empresas, transformando las alianzas institucionales en procesos concretos de desarrollo territorial.

Los estudiantes también reconocieron las contribuciones constantes en ámbitos como la generación de ingresos, el fortalecimiento de las comunidades, la preservación del patrimonio cultural, la conservación del medio ambiente, el turismo responsable y la creación de redes de colaboración.

El análisis relacionó la labor de Raízes principalmente con tres Objetivos de Desarrollo Sostenible: el ODS 8 — Trabajo decente y crecimiento económico; el ODS 11 — Ciudades y comunidades sostenibles y el ODS 17 — Alianzas y medios de implementación.

 

En el ODS 8 se ha hecho hincapié en el apoyo a las microempresas y pequeñas empresas, la incubación de negocios, el fomento del comercio justo, el fortalecimiento de las cadenas productivas locales y el desarrollo del turismo sostenible. Por su parte, la relación con el ODS 11 se manifiesta en la gestión sostenible de los territorios, la protección del patrimonio cultural y natural y la participación de las comunidades en las decisiones que afectan a sus modos de vida. El ODS 17 impregna el propio modelo de trabajo de Raízes, basado en la articulación entre diferentes sectores, conocimientos, recursos y agentes sociales.

Lee también: ¿A qué metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible contribuyes?


El reto: demostrar el impacto a lo largo del tiempo

Una de las principales conclusiones del estudio fue que Raízes tiene un impacto sólido y reconocible. El reto consiste en hacer que ese impacto sea cada vez más medible, comparable y verificable. «Lo que señalaron los estudiantes no fue una falta de impacto. Al contrario, hicieron un análisis muy minucioso de lo que Raízes ya ha logrado. La recomendación fue mejorar la forma en que organizamos, hacemos un seguimiento y comunicamos estos resultados», afirma Lucila.

La participación en el programa nos ha brindado una magnífica oportunidad para observar nuestra historia desde una perspectiva externa, académica e internacional. Al mismo tiempo, ha permitido a estos estudiantes acercarse a la realidad brasileña. Se han planteado numerosas sugerencias estratégicas que vamos a seguir, lo que demuestra una coherencia cada vez mayor en nuestro propósito.

«Fue muy interesante ver cómo unos estudiantes de otro país dedicaban semanas a comprender cómo trabajamos. Reconocieron la coherencia de nuestra labor y, al mismo tiempo, nos aportaron ideas muy prácticas para mejorar la organización de las pruebas, los indicadores y el seguimiento de los proyectos», añade.

 


Al celebrar dos décadas, entendemos que la Certificación B, la sistematización de conocimientos y la demostración de resultados siguen siendo formas de cuidar el legado construido… ¡Y seguimos construyendo!