Skip to main content

Diseño de proyectos: 3 consejos para un resultado positivo en los territorios

Por 7 de February de 2026Noticias

El diseño de proyectos sociales, medioambientales o de desarrollo territorial parece, a primera vista, una tarea técnica: definir objetivos, metas, cronograma, presupuesto. Pero, en la práctica, muchos proyectos fracasan o generan impactos limitados por nacer de premisas equivocadas.

Es habitual que las organizaciones sepan lo que quieren cambiar, pero no logren traducir esa intención en un briefing claro, conectado con el territorio, con las personas y con los contextos reales donde se va a implementar el proyecto. El resultado son iniciativas bienintencionadas, pero construidas de arriba abajo, que no dialogan con quienes viven el día a día del lugar.

¿Y, al fin y al cabo, qué se puede hacer? ¡Sigue leyendo este texto y te lo contaremos! En Raízes, hemos aprendido a lo largo de casi dos décadas que los buenos proyectos comienzan por escuchar.

1 – Identificar el problema (a veces no es la falta de ideas, sino la falta de escucha)

Muchas empresas, institutos y organizaciones acuden a nosotros con una demanda legítima: quieren desarrollar un proyecto social o medioambiental, estructurar una agenda ESG, fortalecer su actuación territorial o generar un impacto positivo de forma consistente.

El reto es que, a menudo, ese deseo aún no se ha convertido en un briefing maduro. Falta tiempo interno, personal especializado o experiencia acumulada para organizar la información, alinear las expectativas y comprender las necesidades reales de los públicos involucrados.

Por otro lado, quienes ejecutan proyectos en el territorio también sienten esta carencia. 

Sin un proceso estructurado de escucha, se corre el riesgo de planificar acciones para públicos que no son prioritarios, proponer soluciones desalineadas o invertir energía en estrategias que no responden a las demandas reales de las comunidades. Es en este punto donde la mediación se vuelve esencial.

Este proceso no parte de respuestas prefabricadas. Comienza con preguntas. A lo largo de unos meses, llevamos a cabo una escucha cualificada que implica:

  • Conversaciones con actores locales y públicos estratégicos
  • Comprensión del contexto territorial, social, ambiental e institucional.
  • Un mapeo inicial de las dinámicas, los retos y las oportunidades
  • Alineación de expectativas, objetivos y capacidades reales

2 – Diseñar un proyecto creativo y único

Para implementar un proyecto creativo y único, es fundamental comprender al público, las posibilidades, las demandas y las limitaciones. Comprender lo que el territorio quiere y cómo se vincula con lo que el proponente pretende ofrecer. Un buen proyecto parte de una entrega de valor muy única y consistente y, a partir de ahí, podemos pensar en objetivos claros (metas), formas de alcanzarlos (acciones), tiempo necesario (cronograma), recursos humanos y materiales (presupuesto) y formas de identificar si hemos logrado lo que nos propusimos (indicadores).

A veces, los profesionales contratantes subestiman la importancia de un proyecto bien diseñado, estratégico, acorde con los deseos de los involucrados y adecuado a la realidad que se impone en un momento u otro. Los proyectos alejados de la realidad, es decir, realizados sin escuchar, sin estrategia y sin diseño, pasan factura en el momento de la ejecución. El presupuesto no cuadra, el calendario es insuficiente, la acción no surte efecto… Por eso, el tiempo y los recursos invertidos en esta etapa son muy valiosos.

El resultado es un diseño de proyecto más coherente, conectado con el territorio, con objetivos claros y con mayor potencial para generar un impacto positivo, ya sea en proyectos sociales, medioambientales, culturales o relacionados con estrategias ESG.

3 – Hacerlo con quien lo hace desde hace mucho tiempo

Al cumplir 20 años en 2026, Raízes diseña e implementa proyectos en diferentes territorios de Brasil, siempre en diálogo con las comunidades, las organizaciones locales, el poder público y la iniciativa privada. Esta trayectoria nos ha enseñado que los proyectos exitosos no nacen solo de buenas intenciones, sino de procesos cuidadosos, construidos entre muchos.

En decenas de proyectos y en extensos procesos de entrevistas y diagnósticos, hay una demanda que aparece con frecuencia: las organizaciones quieren ayuda no solo para ejecutar, sino también para pensar juntas, estructurar, priorizar y diseñar.

Especialmente en contextos en los que se están creando o reforzando áreas como la sostenibilidad, el impacto social o los criterios ESG, es natural que falte una agenda específica para el diseño de proyectos. Contar con quienes ya han recorrido este camino reduce los riesgos, optimiza los recursos y aumenta las posibilidades de obtener resultados consistentes.

Los proyectos sociales exitosos comienzan antes de su ejecución.

Cuando un proyecto nace a partir de la escucha y de un diseño estratégico, tiende a:

  • Ser más sensible a las necesidades del territorio
  • Conseguir un mayor compromiso por parte de los públicos implicados.
  • Evitar el trabajo repetido y el desperdicio de recursos.
  • Construir relaciones de confianza desde el principio
  • Generar impactos más duraderos

A partir de esta experiencia, Raízes estructuró un proceso de escucha y diseño de proyectos con una duración de tres meses, pensado para apoyar a las organizaciones que desean planificar mejor sus acciones antes de implementarlas.

Más que entregar informes o planes, lo que proponemos es un proceso de construcción conjunta, que respeta los tiempos del territorio y fortalece la toma de decisiones de quienes contratan.

Si su organización ya sabe que quiere actuar en 2026, este es el momento de escuchar, comprender y diseñar con cuidado. Los proyectos de impacto no se improvisan, se construyen. Y escuchar es el primer paso para hacerlo mejor.